Después de trabajar muchos años en el centro de Madrid,
hemos decidido
dar un paso más hacia la calidad de nuestros diseños.
Nos hemos instalado en Griñón, un tranquilo pueblo
al sur de la ciudad.
Hemos comprobado que el contacto diario con los clientes se hace en un 85% a través del
teléfono,
el correo electrónico,
el
FTP... por ello seguimos en contacto permanente con todos vosotros.
Con este cambio, nuestros clientes han visto mejorada la creatividad de nuestros trabajos,
y nosotros hemos ganado en calidad de vida.
pio, pio, pio....